Una Navidad para cambiarlo todo
¿Sabes ese momento en el que dudas de si estás tomando las decisiones acertadas? Así estoy yo. Siento que, a pesar de tenerlo todo, me falta algo y no sé qué es. Quizá es el momento de replantearme las cosas.
Este diciembre me he comprometido a ser voluntaria en la asociación. Solo por probar, claro. Y más ahora que he organizado un amigo invisible para alegrar la Navidad a los estudiantes con menos recursos.
Bueno, y para alegrar la mía, porque el chico de la biblioteca estará ahí, y con esos ojos que tiene... Eso ayuda bastante, la verdad.